Relato 6 Combates aéreos

Llegaron sin aliento al aeródromo. Todo estaba en llamas. Se quedaron parados, mirando la destrucción que había provocado el ataque, sin saber qué hacer.

Un minuto después el capitán se puso en marcha:

-Vamos teniente, a ver si podemos hacer algo por aquí.

Comienzan a caminar con cuidado por una de las pistas de aterrizaje y la teniente solo percibe amasijos de restos irreconocibles hasta que pregunta:

-Capitán ¿eso no es un F14 de los antiguos?

-Sí teniente, me parece que los aviones que han destruido son los cebos. Puede que tengamos todavía algo de trabajo, vayamos corriendo a la torre de control.

Se dirigen a una enorme torre que está en llamas y abre una puerta de hierro que está enterrada en la tierra. Nada más entrar en el subterráneo se dan cuenta de que hay más gente de lo habitual en la sala. Son los ayudantes y, como siempre, corriendo con papeles de un lado a otro. Uno de ellos los ve y les grita:

-Os están esperando en la sala de mando.

Se encuentran en una sala repleta de grandes pantallas donde se ven tanto cazas aliados como enemigos; están por todas partes excepto en el lugar ocupado por tres puertas. La de enfrente lleva a la sala de mando y dos más a cada lado que llevan a los archivos físicos donde se encuentran las informaciones de todas las aeronaves enemigas que se han podido recopilar.

Intentando molestar lo menos posible cruzan el gran espacio que se abre ante ellos para acceder a la sala de mando. Entran y ven a los tres comandantes aliados reunidos y sonriendo.

-Por fin han picado.

-Como alevines.

Federico golpea la puerta con los nudillos.

-Comandantes, ¿nos han llamado?

-Sí capitán, tenemos una misión especial para ustedes.

Autor: Francisco José Díez Devesa

Estudiante de Derecho y Economía en la universidad Carlos III de Madrid