Relato 3 Combates aéreos

Están chulos estos avances en los aviones ¿no opina igual teniente?

-Pues sí capitán, lo que me resulta extraño es que nos den unos de estos “juguetes” cuando hace menos de dos semanas que estrellamos nuestro antiguo avión.

-Ni idea teniente pero vamos a probarlo en esta nueva misión.

-Estoy de acuerdo capitán.

No han acabado la conversación cuando dos grupos de cinco aviones se acercan por detrás de la aeronave negra y se colocan a la izquierda los de color azul y a la derecha los de color rojo.

-Capitana del equipo azul preparada.

-Capitana del equipo rojo preparada.

-Plan original, nosotros entretendremos a los cazas y ustedes se van a por la plataforma. Destrúyanla y luego ya llegaremos nosotros para celebrar juntos con unas jarras de cervezas.

-Sí, equipo azul preparado.

-Equipo rojo.

-Buen viaje señoras.

Los diez aviones se alejan permitiendo que la aeronave negra se quede sola y se dirija a su destino a gran velocidad. Veinte minutos después se observa a la plataforma tanto en el radar como visualmente y salen cinco cazas hacia la aeronave.

-Equipo azul y equipo rojo los cazas ya vienen a por mí. Denme diez minutos y la plataforma es toda suya.

La aeronave da media vuelta ofreciendo la parte trasera a los cazas. La teniente dice:

-Capitán, los cazas se encuentran a quinientos metros. Tenemos preparados todos los misiles listos para darles batalla.

-Aquí capitana del equipo Azul. ¡Buena suerte! y le invito a una cerveza por cada caza que destruyan-

-Capitana nos van a deber cinco.

-Delo por hecho capitán.

-Señor, cazas enemigas a mil trescientos cincuenta metros de nosotros. Tienen misiles cuyo alcance es de cien metros. Llegarán a distancia de tiro en dos minutos

-Teniente, ¿a qué distancia se encuentran los túneles de metro?

-A tres minutos y medio dirección suroeste.

-Muy bien.

La aeronave negra gira para dirigirse a esa dirección; ese movimiento es copiado por los cinco pequeños cazas azules que las persiguen.

-¿Siguen abiertos los túneles del metro?- pregunta el capitán.

-Sí –dice la teniente: -y la aeronave entra por ese espacio si achatamos las alas. El túnel más cercano está a dos minutos.

-Me lees el pensamiento. Vamos a por ello.

Cinco naves enemigas aproximándose en el radar, se encuentran a un minuto de distancia de disparo!- grita el ordenador de a bordo.

Se dirigen hacia el túnel fijando el rumbo. Mientras tanto la teniente se descarga un mapa de los túneles de las vías ferroviarias y le va diciendo el itinerario al capitán.

-Teniente.

-Sí señor.

-Si no salimos de esta quiero que sepa que ha sido un honor volar con usted.

-El honor ha sido mío señor. Sí algún día mis hijos vuelan libres en este planeta es gracias a usted.

-Teniente, mi objetivo es enseñar a volar a sus hijos.

-Será un honor.

Diez naves enemigas aproximándose en el radar, se encuentran a medio minuto de distancia de disparo!

-¡¡¡Teniente!!!

-Señor acaban de aparecer cinco naves.

-Eso ya lo he oído.

-Parece ser que estaban en una formación muy cerrada y el radar no las ha detectado hasta ahora.

-¡¡Mierda!!-grita mientras da un puñetazo a la mesa: -El plan sigue siendo el mismo. Túneles del metro y distraerles lo máximo posible. Avisa a los otros dos grupos de mando.

-Sí señor, llegamos en veinte segundos. Aquí avión cebo, tenemos diez aviones en cola, les entretendremos todo lo posible. Dense prisa Equipo Azul y Equipo Rojo.

El capitán respira profundamente y baja el avión a altura del suelo mientras que el ordenador de a bordo grita:

-¡¡¡Altura demasiada baja!!! Menos de cinco metros del suelo.

-¡¡Diez aviones enemigos en  distancia de disparo!!

-Vamos allá teniente.

-Estoy preparada capitán.

 Las alas del avión se pliegan de forma que la aeronave queda como un tubo y se adentra en el conducto que forma la entrada al metro. La teniente pregunto cuando entraron:

-¿Saldremos de aquí?

-Eso es una buena pregunta.

Relato 2 Combates aéreos

La segunda vez que nos encontramos con la plataforma estaba defendida por cuatro pequeños cazas negros no tripulados. Solo hay una aeronave en el cielo y los cuatro cazas se lanzan a por ella. Son la mitad de tamaño que la aeronave por lo que se acercan rápidamente. El ordenador de a bordo grita: “Cazas enemigos a menos de un kilómetro”.

-Capitán, ¿está seguro de que entramos por allí? Y lo más importante ¿cree que nos puede sacar después?

-Pues…la verdad es que no tenemos otra alternativa.

La aeronave se acerca a gran velocidad a una de las antiguas ciudades que se construyeron antes de la invasión. Aunque la palabra invasión se queda corta, fue más bien un intento de exterminio de toda la población del planeta llamado Tierra.

Esas ciudades no fueron construidas para que una aeronave militar volara entre sus calles seguida por los cuatro cazas. El capitán tiene la esperanza de poder evitarlos allí.

-Teniente ¿puede sacarme un maldito mapa de esta ciudad antes de que nos estrellemos con un edificio?

La teniente que lleva un rato tecleando en el ordenador de a bordo le dice:

-Voy lo más rápido que puedo señor pero no lo encuentro.

-¿Me quiere decir que guie al avión por instinto?

-Hasta que lo encuentre no tenemos otra alternativa y evite las calles grandes para que no tengan oportunidad de darnos.

-Vamos allá.

Justo diez segundos antes de entrar en la ciudad el ordenador grita: “Cazas enemigos a menos de medio kilómetro”.

Entran por una calle pequeña donde las alas de la aeronave casi rozan los edificios. El capitán empieza a sudar profusamente mientras intenta que el avión no toque de los cables que están tendidos entre los edificios.

En menos de diez segundos la calle se acaba y el capitán vuelve a preguntar:

-¿Algo?

-A punto señor.

-¿Qué es a punto? ¿Lo tienes o no lo tienes narices?

-Todavía no señor, deme treinta segundos y lo tengo.

-Treinta segundos, treinta segundos…. Pues a la derecha.

Da una vuelta de 45º grados al avión para poder realizar la maniobra más fácilmente. Gira rápidamente mientras que le siguen dos misiles lanzados por los cazas que se estrellan en el edificio donde termina la calle. Al primer caza no le da tiempo a girar y choca también.

La calle se va estrechando, reduciendo el espacio hasta que un edificio la cierra. El capitán abre los ojos y dice:

-Tenemos un gran problema.

-¡¡¡Lo encontré!!!

-Tranquila ya no hace falta no lo vamos a usar.

-Haga un milagro que ya lo he conseguido, déjeme que le guie.

El capitán se pasa la lengua por los labios inferiores mientras piensa alguna idea.

-¿Puede llevar el mapa en algún sitio?

-En la Tablet.

-Bueno descargue el mapa en la tablet.

-Sí señor, ya está hecho.

Un minuto antes de que llegue hacia la pared, la aeronave pierde altura a gran velocidad seguida por los tres cazas. Inmediatamente después de rozar el suelo, el capitán da un golpe de timón obligando a la aeronave coja altura de nuevo. Uno de los cazas no consigue remontar el vuelo y colisiona contra el suelo. La aeronave roza la pared del edificio saltando trozos de yeso de la misma pared seguida por otro de los cazas. El siguiente no tiene tanta fortuna y se empotra contra él.

-Señor, no nos lo quitamos de encima.

-Lo sé. Preparase para la eyección.

-¿Cuándo?

-Medio minuto después de que entremos en barrena.

El capitán apaga los motores de la aeronave y la teniente comienza la cuenta atrás.

-Treinta segundos.

El ordenador de a bordo grita:

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 100 metros y descendiendo. El caza enemigo está a menos de diez minutos.

-Veinticinco segundos.

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 75 metros y descendiendo. El caza enemigo le ha fijado para sus misiles.

-Veinte segundos.

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 50 metros y descendiendo. El caza enemigo está a diez segundos de tener preparado un misil.

-Señor, tenemos que salir antes.

-Espera y sigue con la cuenta atrás.

-Quince segundos.

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 25 metros y descendiendo. El caza enemigo ha lanzado el misil.

-¡¡Ahora!! ¡¡Eyéctese!!

Cuando los pilotos se eyectan, la aeronave es alcanzada por el misil. El caza intenta maniobra pero no lo consigue y choca contra el suelo.

-¿Has cogido la tablet?

-Sí señor, podemos salir de aquí.

Relato 1 Combates Aéreos

-Capitán, el equipo Azul entero ha sido eliminado.

-Teniente, obligue al equipo Rojo a que aborten misión.

-Piden confirmación de la base

-Que se salten el puto manual de los cojones- estalla el capitán al mando de la flota aérea- que se larguen de aquí cagando ostias y que no miren atrás. Nos quedaremos cubriéndoles el culo.

La teniente mira al asiento que tiene delante donde está sentado a los mandos del avión de combate el capitán.

-Sí señor, transmitiré sus órdenes.

La misión de las once aeronaves era destruir una plataforma marítima que estaba succionando el agua del planeta. Dividas en dos grupos de cinco y una al mando de todas no había podido acercarse antes de que cinco de ellas fueran destruidas por las medidas de seguridad antiaérea presentes en la zona alta de la plataforma.

En el momento en que el equipo Rojo empieza la retirada salen varios misiles de la plataforma y se oye el grito de la teniente.

-¡¡¡Capitán!!!¡¡¡Son misiles térmicos!!!

-Distancia

-4 kilómetros y acercándose.

-Avísame cuando estén a menos de un kilómetro.

Y la aeronave empieza a subir rápidamente mientras que los misiles se acercan todavía más rápido.

-¿Qué piensa hacer capitán?

-Apagar los motores y salir de barrena cuando los misiles se dirijan hacia la plataforma aérea.

-Señor tienen que estar a un kilómetro de nosotros cuando paremos los motores, después de esa distancia los misiles captaran nuestro calor residual y nos seguirán de ese modo.

-Si lo hacemos demasiado pronto seguirán a nuestros chicos así que avísame cuando lleguen a un kilómetro exacto.

-Sí señor. Dos kilómetros doscientos metros señor.

-Vale-respira hondo y suelta todo el aire de golpe mientras que coloca los dedos justo encima de los interruptores de arranque- preparado para el apague total.

-Dos kilómetros.

La aeronave sigue subiendo hacia el cielo negro del planeta.

-Un kilómetro setecientos cincuenta metros.

Una pequeña gota de sudor cruza el puente de la nariz del capitán y se le cae al polo.

-Un kilómetro quinientos metros.

Se ponen las máscaras de oxígeno.

-Un kilómetro doscientos cincuenta metros, señor. Ya están aquí.

Los ojos de la teniente están fijos sin pestañear en el radar mientras los números que indican la distancia a la que se encuentra el misil bajan rápidamente.

-¡¡¡Un kilómetro señor!!! ¡¡¡Ahora!!!

No se lo tiene que decir dos veces, el capitán pulsa rápidamente el botón de apagado y el avión cae a plomo. Los ocho misiles se dan la vuelta y se dirigen hacia la plataforma de donde salieron.

-Capitán espere a que se lo diga. Necesitamos que los misiles estén más cerca de la plataforma que de nosotros para encender de nuevo los motores o se volverán hacia nosotros.

-Usted manda teniente.

“¡¡¡Barrena!!! Acelere está a un kilómetro de altura y bajando” empieza a gritar el ordenador de a bordo

-Todavía no señor.

“A setecientos cincuenta metros y bajando”.

-Siga esperando señor.

“A quinientos metros y bajando”

-Un poco más señor un poco más y podremos acelerar.

“A doscientos cincuenta metros y bajando”

-Ya estamos fuera de la distancia señor. Ya podemos acelerar a gusto.

Los misiles siguen directos hacia la plataforma y acaban produciendo explosiones en la parte superior, donde están las defensas antiaéreas de la plataforma.

-Capitán, ¿vamos a por ellos?

-Me acaba de leer el pensamiento, teniente.

La plataforma está sujeta con cuatro patas hundidas en el mar. En la parte superior se encuentra un depósito donde se almacena el agua succionada por un tubo central y  a su alrededor las defensas antiaéreas. Debido a que sus propios misiles habían destruido dichas defensas en ese momento la plataforma era vulnerable.

La aeronave se dirige disparada hacia el tubo central destruyéndolo con un misil. Antes de que pueda hacer otra pasada la plataforma se eleva por los aires gracias a unos propulsores en sus patas y se pierde en el gran cielo oscuro.

-Teniente ponga rumbo a casa.